La etapa Neosumeria
Con la caída del Imperio akkadio, el centro y Sur Mesopotamicos a pesar de estar nominalmente en manos de la dinastía qutu y haber sido los propios sumerios los que habían cooperado con los qutu en la caída del Imperio akkadio, las ciudades-Estado se alzaron para recuperar su independencia.
Esta nueva etapa abarcó aproximadamente 100 años, del 2110 al 2004 a.c. y se caracterizó por un continuísmo en torno a la estructura administrativa y económica del Imperio akkadio asentada en un continuísmo de las tradiciones sumerias con incorporaciones culturales de ese periodo.
Sin embargo una de estas ciudades, Ur, con una perfecta simbiosis de lo sumerio y lo akkadio, retomaría la idea imperial, volviendo a hacer de Mesopotamia, un todo unitario. El largo periodo de paz que se abría y la prosperidad económica, permitieron que todo lo sumerio renaciera: Lagash, Uruk y Ur fueron los artífices.
II Dinastía de Lagash
Lagash había estado gobernada durante el Imperio Akkadio por príncipes locales dependientes del poder central, después de un largo vacío una serie de reyes relanzaron esta dinastía y prepararon el terreno para el sobrevenimiento del apogeo cultural que reinó en todo el territorio sumerio y que aconteció durante la III dinastía de UR.
De los cuatro primeros ensis, Kitusida. 2275 a.c. fue coetáneo de Rimush, mientras que Engilsa 2265 a.c. el siguiente, lo fue de Manishtushu, el tercero Ur´a, 2245 a.c. lo fue de Naram-sin y el último Lugalushumgal, 2230-2220 a.c. lo fue a su vez de Naram-sin y de Sharkalisharri. De los siguientes hasta Ur-Baba , se carecen de datos históricos.
Después gobernaron en Lagash una serie de seis ensi, que por sus vínculos familiares lograron alcanzar las mas altas cotas de prosperidad económica y cultural.
El primero de ellos fue Ur-Baba, 2155-2142 a.c. periodo en el que el poder central apenas existió y coetáneo a la IV Dinastía de Uruk, probablemente accedió al poder a través de un golpe de estado; dominó un amplia zona del Sur Mesopotámico y fue recordado por sus empresas agrícolas, centradas sobre todo en la excavación de canales.
A Ur-Baba le sucedió su yerno Gudea, 2150-2125 a.C. fue quizás el ensi mas significativo de Lagash, personaje que ha pasado a la historia como el prototipo de rey piadoso, justo, sabio y perfecto. Pocas son las cosas que se saben de el, quizás su interés por los trabajos de utilidad pública y religiosa; fue un buen gobernante y un mejor administrador, alcanzando Lagash y probablemente todo el centro y sur mesopotámicos, sus cotas mas altas en los campos del Arte y la Literatura.
Gudea de Lagash
Su reinado fue mayormente
pacífico, no existiendo grandes enfrentamientos, aunque si
pudiendo encontrar alguna guerra muy poco documentada con
los elamitas y con los qutu, con quienes hubo de pactar
forzosamente.
Gudea realizó una serie de reformas administrativas (pesos,
medidas y reajuste de calendario) y legislativas
(protección de las gentes desfavorecidas) que redundaron en
beneficio de sus 216.000 súbditos y creó una gran red
comercial entre puntos tan lejanos y distantes como la
India, Arabia, Elam o Asiria.
Aunque si en algo sobresale este rey fue en su capacidad de
construcción y rehabilitación de templos, pudiendo
distinguir entre otros el de Eninnu, en Lagash, dedicado al
dios Ningirsu, dios principal del panteón del estado de
Lagash, aunque también podemos encontrar el de Eanna,
dedicado ala diosa Inanna, el de Ninhursag, Baba,
Geshtinanna, Gatumdug y Ningishzida. Su capacidad
constructora puede verse reflejada en la estatua del
arquitecto del
plano, donde Gudea aparece sentado con un plano
arquitectónico entre sus piernas, incluidos estilete y
regla de medidas y que personifica al príncipe como
arquitecto de su templo, el templo de Eninnu.
Gudea de Lagash, el
arquitecto del plano
Este lugal nos legó gran
cantidad de estatuas de diorita, encontradas dentro de
templos y edificios importantes, con largas descripciones
grabadas en ellas, en estas se resalza la figura del rey,
se presentan los proyectos que ha dirigido, a la vez que
realiza una función de propaganda de la labor constructora
del soberano.
La importancia de este ensi lo elevó a la categoría de
dios.
Su hijo Ur-Ningirsu,
2121-2118 a.c. reinó cuatro años, prosiguiendo la
prosperidad de Lagash, gracias en parte a que los qutu
habían sido expulsados del país por el ensi de Uruk,
Utukhegal.
Le sucedió su hijo Pirigme, 2115-2114 a.c.
y posteriormente reinó Nammakhani,
2113-2111 a.c. el cual durante su breve reinado conoció la
secesión de algunas ciudades que pasaron a depender de
Uruk, dentro de ellas Ur, cuyo rey Utukhegal entregó a su
general Ur-Nammu.
La II
Dinastía de Umma
Umma vecina de Lagash, con la que había mantenido viejos
contenciosos y que también había formado parte del Imperio
akkadio y posteriormente de la horda qutu, estuvo gobernada
por príncipes locales con grandes ansias de la vuelta a las
estructuras políticas del pasado, sumándose a las
manifestaciones independentistas de las demás ciudades.
No se conoce nada relevante de esta ciudad durante los
periodos akkadio y qutu, desaparecidos los invasores, Umma
pasó a manos de Ur-Nammu.
La IV
Dinastía de Uruk
Esta dinastía coetania de la de Lagash estuvo formada por
una serie de ensis abarcando un periodo comprendido entre
el 2200 y el 2150 a.C. estos reyes dinásticos detentaron
los siguientes nombres, Ur-Nigin,
Ur-gigir, Kudda,
Puzur-Ili,
Ur-Utu.
La V Dinastía
de Uruk
La Lista Real tras señalar que la horda qutu había sido
derrotada, puntualiza: el poder real pasó a
Uruk.
Se menciona un solo rey para esta dinastía, siendo mas un
deseo de magnificar su nombre que a la realidad histórica
de una nueva Dinastía, Utukhegal,
2123-2113 a.c. y fue el sumerio que expulsó a los qutu,
aunque este rey fue recordado también por otros hechos como
el arbitraje entre Lagash y Ur por cuestiones fronterizas,
donde los terrenos reclamados por Lagash le fueron
devueltos a esta, estos terrenos los reclamaba Ur-Nammu
quien en realidad buscaba liberarse del yugo de su rey,
utilizando a Lagash, ya en decadencia, como elemento de
distracción.
Utukhegal vivió en sus dos últimos años de reinado como
Ur-Nammu se proclamaba independiente desde Ur, incluso
atacándole y desplazándolo del poder.
Libre ya de Utukhegal, el rey de Ur puso en el trono de
esta ciudad a un gobernador local, llamado Ur-abba.
La III
Dinastía de Ur
La IIIª Dinastía de Ur, última de las Dinastías
sumerias, en ella reinaron cinco reyes por un total
de 108 años.
Se desconocen las razones por las cuales Uruk fue
derrotada, dejando la Lista Real la típica frase de
“Uruk fue vencida por las armas, la realeza pasó a
Ur”.
Se sabe que Ur-Nammu,
2112-2095 a.C. fue enviado a Ur para controlarla, actuando
en un primer momento como gobernador para luego sublevarse
desde ésta contra su legítimo rey. La causa de esta
sublevación habría sido muy probablemente la resolución de
un contencioso entre Lagash y Ur, una decisión en contra de
Ur-Nammu hizo que este se revelase contra Utukhegal,
proclamándose independiente.
No se conoce muy bien la ascendencia de este rey, bien se
ha creído en la posibilidad de una relación de hijo-padre
con Utukhegal y de ahí su rápida ascensión al trono, de
todos modos Ur-Nammu inició su reinado cuando todavía el de
Utukhegal no había acabado, ocupando por la fuerza
posteriormente Lagash y mas tarde Uruk y Nippur entre otras
ciudades-Estado, proclamándose Rey de Sumer y
Akkad y reasentando las bases para un nuevo Imperio,
con peso político en el centro y sur Mesopotámicos.
Se dedicó a la tarea de organizar administrativamente el
país, superando el concepto de ciudad-Estado, al
centralizar los poderes en su persona y la capitalidad en
Ur; levantó magníficas construcciones religiosas y se
dedicó a la labor de restaurar y construir canales,
fortificó con murallas su capital, estableció un nuevo
sistema de pesas y medidas, así como un calendario,
resolvió problemas territoriales mediante una reforma
catastral y reabrió las comunicaciones y el comercio a gran
escala, asegurando con todas estas acciones la prosperidad
económica del país. El territorio del Estado lo dividió en
provincias colocando al frente a sus antiguos gobernadores.
Como hechos destacables podemos nombrar la remodelación del
barrio real y religioso de Ur,así como la construcción de
varios templos y zigurat, como el
que dedicó al dios de la luna, Nanna en Ur, y
otros en Uruk y Nippur.
Zigurat de Ur
También como legado nos dejó
una estela que
conmemoraba todas las construcciones realizadas por
Un-Nammu, como la del zigurat de Nanna en Ur, el de su
pareja Ningal llamado Giparu, y el de Nisum llamado Emaj.
Fuera de Ur, las edificaciones de Ur-Nammu son el templo de
Shamash en Larsa, los santuarios de Enlil y Ninlil en
Nippur, el de Innanna en Uruk y el de Ninhursag en Kesh.
Estela de Ur-Nammu
Ur-Nammu completó la expulsión
de los qutu, y acabó muriendo en el campo de batalla donde
fue abandonado. Tras su muerte fue deificado.
A Ur-Nammu le sucedió su hijo Shulgi, 2094-2047
a.C. su largo reinado, de 48 años, lo empleó en consolidar
la herencia económica y social de su padre y en proseguir,
dentro de una paz general, con el renacimiento cultural de
Ur, convirtiéndose en un constructor tanto o mas activo que
su progenitor.
Torso desnudo del ensi
Shulgi
Encontró dos puntos
conflictivos en la periferia Nordeste de su Imperio, el
primero de ellos centrado en la fortaleza de Simurrum, a la
que finalmente pudo doblegar y que debido al carácter
insurrecto de estos pueblos, le llevó a construir el
llamado “Muro de los
territorios no incorporados” levantado muy
probablemente al Este del Tigris.
En el segundo caso encontramos la zona del Elam, centrada
en la segunda fase de su reinado, donde tuvo que combatir
con las regiones donde se asentaban lullubi y amorreos,
todavía revueltas por el paso de los qutu, y en las que
acabó casando a varias de sus hijas con gobernadores
locales, con el deseo de pacificar el flanco occidental de
su Imperio.
También debió afianzar la política exterior de su reinado,
uniéndose en un matrimonio dinástico que fortaleció la
relación con Marjashi, una autonomía que se sitúa en el
sureste de Irán.
Como podemos observar, este rey o ensi, utlizó con
asiduidad estos matrimonios
diplomáticos, concertados con sus enemigos de las
regiones levantadizas, para asentar su influencia en ellas
y apaciguar la zona, circunstancia que posteriormente
veremos muy implementada en el medievo.
Además de organizar el ejército y de reformar pesas y
medidas, Shulgi fue capaz de articular un Código Jurídico
con el cual regularizó la actividad económica del Imperio y
estableció un nuevo orden social. Otras de las innovaciones
mas importantes que instauró fue la exigencia de una serie
de obligaciones a todas sus provincias, a las que debían de
satisfacer sus gobernadores.
Utilizó el título de Rey de las cuatro
regiones del mundo, amén del de Rey de Sumer y
Akkad; hacia la mitad de su reinado ya fue
divinizado.
Tumba real de Shulgi
Su actuación en el campo de la
cultura fue notable creando varias escuelas (edubba) y fue
capaz de tocar hasta ocho instrumentos, convirtiéndose en
el primer Rey
músico de la Historia, también llegó a destacar en
otras disciplinas como la literatura, dejándonos un legado
de numerosos escritos, que debieron circular en los
ambientes letrados de la época.
Se desconoce como murió Shulgi, aunque se cree que pudo ser
debido a un complot orquestado por tres de sus hijos, como
se verá mas adelante.
Tras Shulgi, el trono de Ur lo ocupó su hijo Amar-Sin,
2046-2038 a.c. sin que se produjera contestación alguna ni
revoluciones internas. Sus nueve años de gobierno
transcurrieron dentro de una tónica de paz general y bajo
su gobierno todo Sumer gozó de una etapa de prosperidad
general.
De este rey poco se conoce, salvo que hizo uso de
campos de
concentración para sus prisioneros, se cree que su
muerte fue causada por la infección de alguna herida.
Posteriormente el trono pasó a manos de su hermano (en vez
de a sus hijos, situación que hace pensar en un posible
complot de los hijos de Shulgi hacia su persona)
Shu-Sin, 2037-2029. Este rey realizó
diversas campañas militares; pero el peligro se cernía
sobre Sumer; y propiamente por la zona Oeste del Eufrates,
los amorreos, por lo que Shu-Sin mandó construir un muro
que unía el Tigris y el Eufrates por la zona Norte del
actual Bagdad y que recibió el nombre de “Muro de
Amurru” con una longitud de unos 286 km. y que detuvo
la invasión por parte de estos; por unos años. Shu-Sin
también continuó con las alianzas matrimoniales con otros
Estados. Su reinado finalizó sin que se sepa muy bien como.
A la muerte de Shu-Sin, ocupó el trono su hermano
Ibbi-Sin,
2028-2004 a.c. y de nuevo la sucesión entre hermanos se
produjo sin ningún tipo de altercado. En esta época poco a
poco el Imperio se iba volviendo inestable debido a las
presiones fronterizas y hacia el 2017 a.c. los amorreos
franquearon el Muro de Amurru y se lanzaron sobre Sumer.
Aunque Ibbi-Sin venció a tales invasores, los amorreos,
tras haber superado el Muro, asumieron el control de las
provincias norteñas de Imperio. Ante esta crítica situación
Ibbi-Sin recurrió al Comandante de las tropas
Septentrionales llamado Ishbi-Erra que gracias a su ayuda
pudo prolongar su reinado, aunque a costa de un elevadísimo
precio ya que Ishbi-Erra alcanzó a cambio pleno control de
la provincia de Isin y de la capital religiosa de Nippur,
aunque poco después ya reclamaría el control sobre el resto
de ciudades sumerio-akkadias hacia su persona.
Esta situación fue aprovechada por algunas ciudades-Estado
para reclamar su independencia, produciéndose primero esta
situación en las ciudades mas alejadas para pronto pasar a
las mas próximas.
Esta situación a la vez que debilitaba el poder central
causaba serios golpes al conjunto de la economía de Sumer,
lo que provocó una fortísima inflación que desembocó
irremediablemente en una terrible carestía de productos
básicos.
Este nuevo ensi independiente que ya se había nombrado rey
de Sumer pudo comprar la retirada de los amorreos y hacer
así efectiva la ruptura del Imperio de Ur en dos
monarquías, una la de Ur, con Ibbi-Sin al frente y al mando
solo de las tierras de la capital y sus cercanías y otra,
la de Ishbi-Erra que ostentaba el mando de gran parte de
las ciudades sumerio-akkadias.
En el año 21 del reinado de Ibbi-Sin, los elamitas se
alzaron contra Ur apoderándose de ella, saqueándola y
destruyéndola, el divino Ibbi-Sin fue llevado a Ashan y
hecho prisionero, donde moriría.
