Antes que nada hay que tener en cuenta que los sumerios poseían las cualidades y aptitudes necesarias para el desarrollo de la ciencia, entre las que se encontraba una curiosidad insaciable que les impulsaba a registrar en tablillas toda clase de fenómenos en los terrenos mas diversos y a recoger las especies de animales y plantas mas raras de las tierras mas lejanas. Aunque el sistema de razonamiento que empleasen diste mucho del del hombre moderno actual, siendo su método complicado y arbitrario en extremo, sentaron las bases, para que posteriores civilizaciones, como en este caso la Griega, madre del pensamiento moderno, desarrollaran el elenco de conocimientos y realidades que tan palpables son hoy en día. Tanto la ciencia como el arte sumerio, se basó casi enteramente en bases puramente empíricas, es decir, basadas en la experiencia, en las que el ensayo y error y la paciencia eran la base fundamental y la justificación religiosa o mágica como la única explicación válida, ajustándose sus obras en la mayor parte de las ocasiones a los gustos, necesidades y exigencias de su época o en consecuencia del poder dominante o espiritual, el templo. No se puede considerar a los sumerios como unos grandes creadores o inventores, si no que mas bien perfeccionaron los campos que ya dominaban ajustándolos a sus costumbres y necesidades. Se trataba, además, de un saber elitista y cerrado, restringido a determinados círculos, dada la enorme complejidad que presentaba el uso de la escritura cuneiforme como instrumento de comunicación y difusión de los conocimientos.
Fueron capaces de clasificar sus descubrimientos mediante largas listas lexicográficas, que abarcaban el mundo vegetal, animal y mineral, las cuales darían paso a los primeros diccionarios y consecuentemente a la floración de las diferentes ciencias como las conocemos hoy en día (Geografía, Mineralogía, Química, Botánica, etc.).
Como excavaciones importantes que den una idea del grado cultural al que pudo llegar Sumer, tenemos a Ebla, en la que en sus ruinas se localizaron millares de fragmentos de las tablillas que formaban un archivo de provisiones y tributos, casos legales y diplomáticos y contactos comerciales, y un scriptorium con textos copiados por aprendices, las tablillas fueron originalmente almacenadas en estantes, pero cayeron al suelo cuando el palacio fue destruido, se llegaron a encontrar mas de 20.000 tablillas cuneiformes datadas alrededor del 2250 a.c.
Vista aérea de Ebla
Tablas cuneiformes en
Ebla
Debido a las necesidades para el control administrativo de
los templos y palacios, se dieron los primeros pasos en la
Matemática y Geometría,
En Aritmética utilizaron el sistema numérico sexagesimal,
tanto para números enteros como para los fraccionarios,
desconociendo el significado de la cifra
cero. Utilizaron entre otros,
multiplicaciones, divisiones, raíces cuadradas,
exponenciales y hasta simples ecuaciones o números
pitagóricos, aunque no han llegado hasta nosotros tratados
de carácter teórico en los que se expongan ordenada y
coherentemente los principios y conceptos que subyacen o
podrían deducirse de tan impresionante acumulación de
material.
Debido también a la necesidad de calcular superficies y
volúmenes, utilizaron también la Geometría, unida también a
un sistema sexagesimal.
Los conocimientos matemáticos se aplicaron también a la
observación y estudio de los cuerpos celestes, aunque solo
ha llegado la lista con los nombres de unas 25 estrellas y
de los cambios estacionales de la naturaleza. Los sumerios
basaron su calendario en los cambios de la luna, así
estructuraron meses lunares de 29 o 30 días y como cada 12
meses se llegaba a lo que parecía ser de nuevo la misma
estación, de esta manera se obtuvo el año sumerio por la
suma de los 12 meses lunares. Cada uno de estos doce meses
recibió un nombre de acuerdo con las actividades agrarias o
las fiestas religiosas que durante ellos se celebraban en
las diferentes ciudades. Ello provocó que los nombres del
calendario no tuviesen una nomenclatura unitaria hasta la
época del rey Babilonio Hammurabi, 1792-1750 a.c. que
adaptó los nombres del calendario de Nippur, la ciudad
sagrada sumeria. Puesto que los años acababan siendo de 354
o 360 días al cabo de los años no regulaban exactamente las
meses con las estaciones, por lo que se hubo de recurrir a
unos días lunares complementarios que se agruparon en un
solo mes complementario, que se añadió cada seis años,
evitándose así los desfases entre calendario y realidad.
El año fue dividido en dos estaciones, el verano o
e-me-esh, que comenzaba en febrero-marzo y el invierno o
en-te-en, que lo hacía en septiembre-octubre. El día
sumerio comenzaba en el ocaso (como en el Génesis) y tenía
una duración de doce horas dobles, seis horas dobles de día
y seis horas dobles de noche; a su vez, el día sumerio se
dividía en 6 relojes, cada uno con dos horas de duración,
siendo la duración de la hora sumeria variable, en
concordancia con la estación en la que se encontrasen. Para
medir el tiempo los sumerios utilizaron el reloj de agua y
tal vez, el reloj de sol.
De acuerdo con la Medicina y de acuerdo a
su tipo de sociedad y estructura, será de suponer que los
sumerios creyeran que las enfermedades eran enviadas a los
hombres por los dioses a causa de sus culpas y pecados o
por el simple error u omisión en una práctica ritual, en la
que cada espíritu diferente tomaba posesión del afectado y
provocaba una enfermedad diferente, por lo tanto, la
medicina siempre estuvo ligada a las prácticas religiosas,
mágicas o adivinatorias y dispensadas por la clase
sacerdotal, quienes, aparte de de recurrir a oraciones y
encantamientos, ofrecían determinadas medicinas
antidemoniacas, cuya eficacia consistía mas en lo
desagradable que resultaran para el demonio atacante que el
posible efecto sobre el organismo enfermo.
Pero también se conocieron médicos (a-zu, experto en agua)
que practicaron el arte de curar, estos pacientes
observaban los síntomas del paciente con extrema atención y
aplicaban en ocasiones lo que serían tratamientos
farmacológicos, a base de múltiples substancias minerales,
vegetales o animales. A pesar de todas sus carencias los
médicos gozaban de un elevado prestigio social y a menudo
estaban ligados estrechamente al palacio. Aunque poco nos
haya llegado de su arte, sino una tablilla procedente de
Nippur y fechada hacia finales del tercer milenio,
coincidiendo con la III Dinastía de Ur y con nada menos que
con quince prescripciones, sin conexión alguna con la magia
o el mundo divino y que suponen hoy en día el
recetario de farmacia mas antiguo de la
Historia. Tales prescripciones contienen el
nombre de la enfermedad, los remedios a aplicvar y su
correcta administración. Para la preparación de las
medicinas, la farmacopea sumeria acudió tanto a los
productos botánicos, como a los minerales e incluso al
reino animal.
Como ejemplo de oración o exorcismo tenemos la siguiente
plegaria extraída del libro de Ruy Pérez Tamayo, "El
concepto de enfermedad":
"El hombre de Ea soy yo / El Mensajero de Marduk soy yo
/ El gran dios Ea me ha enviado para revivir a este enfermo
/ Él ha agregado su magia pura a la mía / ... / Él ha
agregado su plegaria pura a la mía / El destructor de los
miembros / que se encuentra dentro del cuerpo de este
enfermo / Tiene el poder de destruirlo / Pero por la
palabra mágica de Ea (Enki) / debe salir de su cuerpo y
huir ya".
Como nota curiosa encontramos también un vaso
procedente de Gudea, donde se encuentran dos serpientes
enroscadas en una vara, símbolo, hoy en día, que se utiliza
en temas relacionados con la farmocología.
Vaso de libaciones de
Gudea
Con respecto a la
Arquitectura habría que señalar primero
las malas condiciones existentes en la Mesopotamia de la
época que favorecieran su desarrollo, al no haber ni
piedras, ni maderas y únicamente pudiéndose acoger como
materias primas al barro, las cañas y los juncos. Estos
materiales marcaron los principios de la construcción
sumeria, tratándose de edificios con grandes muros de
aspecto pesado con pocas aberturas y ausencia de columnas.
Encontramos edificaciones de planta rectangular, como
circular y con patios al aire libre, las estructuras
religiosas contaron con templos muy bien planificados
compuestos por plantas tripartitas y muros dotados de
contrafuertes y nichos, conformando grandes complejos
religiosos, estas zonas amuralladas resaltan el deseo de
protección que se tenía del templo o quizás también la
demostración de la posible ruptura entre los poderes civil
y eclesiástico. Entre estos podríamos destacar el llamado
Templo de Caliza situado en la zona del Eanna, mas
lejos se encuentra localizado el famoso Templo
Blanco, dedicado al dios An y construido en Uruk,
compuesto por una nave central y naves laterales con
capillas y accesos en tres de sus fachadas.
Templo Blanco Uruk
De los periodos akkadio y neosumerio se dispone de muy poca
información, debido en el primer caso a no haberse
localizado todavía la capital de Sargón y en el segundo a
que nos han llegado muy pocos restos arqueológicos,
avanzando en todo caso la técnica a lo largo de estos
periodos y alcanzando los templos su máxima expresión en su
versión de torres escalonadas o recientemente mejor
conocidas como Zigurats, siendo uno de sus
exponentes la torre escalonada de Etemenniguru, obra de
Ur-Nammu, de planta rectangular y tres pisos de altura,
dedicado al la diosa de la luna, Nanna y construido
hacia el 2113-2096 a.c. y siendo restaurado por el rey
Babilonio Nabonidus, 556-539 a.c. Es el zigurat mejor
preservado de la actual Mesopotamia
Zigurat de Ur-Nammu en
Ur
Cabe destacar los pocos restos
arqueológicos que nos han llegado de los Palacios, las
casas de los reyes, se sabe que fueron similares a los de
los particulares, aunque con mayores proporciones y con
todo tipo de lujos.
Mención especial merecen las construcciones funerarias,
cuyo mayor exponente lo encontramos en el Cementerio o las
Tumbas Reales de Ur, formado por unas 1850
tumbas, de las cuales 16, fueron descubiertas con gran
cantidad de objectos de inigualable valor en su interior,
éstas fueron llamadas, las Tumbas Reales. En una
de ellas, denominada Tumba del
rey o Foso de la
Muerte, se contabilizaron hasta 74 cadáveres
humanos, además de otros de animales y riquísimos ajuares.
Tumbas Reales Ur
Plano tumbas reales Ur
Estas tumbas fueron
descubiertas por Leonard Woolley en 1922, al sur-este del
gran zigurat y se cree que fueron utilizadas durante el
periodo comprendido entre 2650 y el 2050 a.C. Para mas
información acceder a este post del foro.
Con respecto a la Escultura podríamos decir que la carencia
de piedra y metales también condicionó su desarrollo, se
caracteriza por sus proporciones reducidas, su poco interés
por el estudio anatómico y sus líneas rígidas. De la época
Dinástica Arcaica tenemos como mayor exponente las estatuas
de Eshunna, localizadas en el templo de
Abu, destacando las dos de mayor tamaño, la del príncipe de
la localidad y la de su esposa.
Estatuas Eshnunna
La escultura akkadia significó un paso adelante en la
plástica sumeria, según puede deducirse de una serie de
cabezas femeninas trabajadas en piedra, de la que destaca
la famosa
Cabeza Broncínea
de Nínive, probablemente un retrato de Naram-Sin, de gran
perfección técnica y buen acabado.
Cabeza Broncinea, Naram-Sin
Aunque quizás las estatuas que mas han contribuido a
divulgar el arte sumerio han sido, sin embargo, las de
Gudea de Lagash, no solamente porque fueron las primeras en
dar a conocer el arte sumerio al mundo occidental, sino
también por su perfección plástica, haciendo de las mismas
los mejores ejemplares de la estatuaria mesopotámica de
todos los tiempos.
Gudea Lagash
De la época del Imperio de Ur destaca el relieve, en los
campos donde pudieron trabajar los artistas con algo mas de
libertad que con los convencionalismos religiosostenemos,
los vasos rituales, las estelas y los cilindro-sellos. El
relieve mas importante de esta etapa quizás sea el
Vaso de Uruk,
en donde se representa en cuatro fajas un motivo alusivo a
las fiestas del año nuevo, con la ofrenda de las primicias
a Inanna.
Vaso de Uruk
Entre las estelas, las de mayor significación para la
Historia del arte son la
Estela de la caza,
la
Estela de los buitres,
las diferentes
Estelas de Sargón y Naram-Sin
y la
Estela de Ur-Nammu.
Estela de Naram-Sin
Dentro del mundo sumerio
encontramos millares de piezas de orfebrería, combinadas
usualmente con piedras preciosas y semipreciosas, indicando
un altísimo nivel de los joyeros sumerios. Las muestras mas
significativas son las del Tesoro de Ur, localizado en Mari
y sobretodo los hallados en el cementerio de Ur, evaluados
en mas de 20.000 piezas, entre las que se incluían
instrumentos musicales, armas, herramientas, vajillas,
joyas y adornos y amuletos.
Juego Real de Ur
Como es lógico, la cerámica sumeria fue uno de los
elementos mas significativos de su civilización, siendo sus
elementos de una gran variedad de formas y de hábil
técnica.
Con respecto a la
música
podemos afirmar sin ninguna duda que la tradición sumeria
es larga y notable, estuvo muy integrada en la sociedad y
fueron muchos los momentos propicios en los que se practicó
este arte, tales como en diversas fiestas de carácter
religioso o ceremonial e incluso bodas, a su vez, muchos
fueron los instrumentos que utilizaron y que son comunes a
la cultura de la época, tales como el arpa, el laúd, la
campana, el pandero, el tambor o la flauta, destacando
entre todos ellos una fabulosa arpa de madera, oro y
piedras duras, hallada en el cementerio real de Ur y que
data de mediados del tercer milenio.
Arpa Real
Museo Nacional de Irak
Mediados del III milenio
La música, al ser una parte importante de la cultura
sumeria se vio reflejada en centenares de textos, no en la
estructura musical que conocemos hoy en día y si en la
forma de descripciones minuciosas de sus tradiciones
musicales e instrumentos.
Estos instrumentos musicales fueron construidos en los mas
diversos materiales, tales como la madera, hueso o incluso
metal y estuvieron decorados con los mas diversos objetos
preciosos, tales como oro o piedras, dependiendo de la
clase social o poder económico del propietario.
En síntesis, todas estas manifestaciones artísticas, son de
notable interés histórico y porque no decirlo, de gran
calidad. Las mismas contribuyeron a crear un vasto círculo
cultural que, continuado y ampliado por otros pueblos
mesopotámicos proyectaría todo lo sumerio, aunque
desdibujado, sobre la cuenca mediterránea.