Actualizada sección de Akkad con mapa
La dinastía de Akkad
“Sargón rey de Akkad, comisario de Innana, rey de Kish, sacerdote de Anu, rey del país, gobernador de Enlil, la ciudad de Uruk tomó y sus murallas derribó (Inscripción de Sargón)”
Alcanzó el poder por el mismo método que las anteriores y como dice la Lista Real, “Uruk fue abatida por las armas, la realeza pasó a Akkad”, reinaron once reyes por un total de 181 años. El primero y quizás mas importante de ellos por lo que logró fue, Sargón de Akkad, 2335-2279 a.C. no se conocen muy bien sus orígenes, si bien a pesar de ello se convirtió pronto en un héroe. Existie una leyenda muy significativa que describe su nacimiento como el de un niño abandonado en una cesta en el río Eufrates, siendo recogido posteriormente de las aguas y adoptado; factor que luego se repetiría en otros personajes de la Historia (Moisés, Rómulo y Remo, Perseo...)
Máscara de
Sargón
Aunque la realidad
histórica lo sitúa como copero en la corte del rey
Ur-Zababa de Kish, desplazándose mas tarde hacia
zonas de asentamiento semita y fundando una nueva
ciudad junto al Eufrates (y todavía no localizada)
Akkad, proclamándose rey.
Ladrillo de fundación
de Akkad
Sus primeras conquistas y
gracias a su disciplinado ejército, las efectuó fuera
de Mesopotamia, en el Oeste y Noroeste, estableciendo
un gran anillo territorial alrededor de Sumer y
Akkad, aunque sin desafiar todavía a ninguna de las
antiguas ciudades-Estado. Fue de ellas de quienes
partió el ataque, pues a la insurrección inicial de
Kazallu, se unieron todas las demás. El cabecilla de
todos estos movimientos era Lugalzagesi de Uruk, con
quien Sargón intentó primero un acercamiento
amistoso, pero que al fracasar, acabó atacando;
destruyó las murallas de Uruk y tomó como prisionero
a Lugalzagesi y a los gobernadores del resto de
ciudades-Estado sumerias, ganando 34 batallas y
sometiendo a 50 ensi, abarcando su Imperio desde el
actual kuwait, Sur-Oeste de Irán, pasando por Irak,
Siria, Sur-Este de Turquía y la isla de Chipre, así
pues, Sargón, pudo reinar sus últimos años plenamente
como señor de todo Sumer y Akkad, en calidad de
verdadero Rey de la Totalidad. Su largo reinado supo
echar las bases estructurales de un Imperio
Universal, asentado en un nuevo concepto de sucesión
dinástica y legitimidad divina en una familia real
particular; tuvo gran habilidad para aunar relaciones
entre sumerios y semitas akkadios (autorizó como
lengua real la sumeria junto a la akkadia)
manteniendo a los jefes sumerios vencidos, como
gobernadores de sus ciudades. La economía siguió
gravitando en torno al templo en el área sumeria y en
torno al palacio en la akkadia, en donde la propiedad
privada, frente al colectivismo sumerio, se
desarrolló plenamente. Sargón fue una figura
importantísima que llegó a ser divinizado después de
su muerte, introduciendo en Mesopotamia una radical
transformación de las concepciones relativas de la
realeza y el mundo de los dioses y convirtiéndose en
el ideal mesopotámico de la realeza.
Mapa de la extensión
territorial del Imperio Acadio